Por Heloisa Soriano Avila
Guido Sandleris cuestionó la expansión de los préstamos en dólares a empresas sin ingresos en esa moneda y advirtió sobre el riesgo de descalce cambiario.
La expansión del crédito bancario en dólares abrió un nuevo debate dentro del sistema financiero argentino. El economista Guido Sandleris, expresidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri y una figura que en distintos momentos se mostró cercana a algunas ideas económicas del actual Gobierno, cuestionó la flexibilización de las condiciones para acceder a financiamiento en moneda extranjera.
La advertencia adquiere relevancia porque se produce mientras el crédito en dólares gana participación dentro del sistema financiero. En junio de 2026, el stock de préstamos empresariales en moneda extranjera llegó a superar al financiamiento equivalente en pesos, impulsado principalmente por sectores vinculados a la exportación.
La advertencia de Sandleris
El planteo de Sandleris apunta especialmente a los casos en los que una empresa toma deuda en dólares pero obtiene la mayor parte de sus ingresos en pesos.
El problema aparece ante un eventual aumento del tipo de cambio: aunque la empresa mantenga el mismo nivel de ingresos en moneda local, el monto necesario para comprar los dólares destinados al pago de la deuda aumentaría.
Ese fenómeno se conoce como descalce cambiario y constituye uno de los principales riesgos asociados al endeudamiento en una moneda diferente de aquella en la que se generan los ingresos.
La preocupación no implica cuestionar todos los préstamos en dólares. Para una compañía exportadora que cobra sus ventas en moneda extranjera, por ejemplo, existe una cobertura natural frente a esa exposición.
Qué cambió en las reglas del Banco Central
El debate se intensificó después de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificara en junio de 2026 las normas relacionadas con el crédito en moneda extranjera.
A través de la Comunicación “A” 8446, la autoridad monetaria habilitó determinadas operaciones con empresas que no generan ingresos directamente en dólares cuando cuentan con garantías denominadas en esa moneda. La modificación flexibilizó el requisito que vinculaba los vencimientos del préstamo con el flujo de fondos del deudor en la moneda del crédito.
La normativa no significa que cualquier empresa pueda acceder sin condiciones a un préstamo en dólares. El esquema contempla requisitos y garantías específicas, y mantiene otras restricciones prudenciales dentro del sistema financiero.
Desde el Gobierno y el BCRA se viene promoviendo una mayor utilización del crédito en moneda extranjera como parte de una estrategia destinada a profundizar el financiamiento privado.
El crédito en dólares ya ganó terreno
Los datos muestran que la discusión ocurre en un momento de fuerte crecimiento de los préstamos empresariales en dólares.
Un informe del Banco Provincia difundido en junio señaló que el financiamiento bancario en dólares para empresas había aumentado alrededor de 8,3% en lo que iba del año, mientras que el crédito equivalente en pesos se había reducido cerca de 4,7%. Como consecuencia de ambas tendencias, los stocks de crédito en ambas monedas se cruzaron y el financiamiento en dólares pasó a ubicarse por encima del otorgado en pesos.
El crecimiento no se distribuye de manera uniforme entre todos los sectores. Las empresas vinculadas con actividades exportadoras, como agro, energía y minería, aparecen entre las principales demandantes porque cuentan con ingresos en moneda extranjera que les permiten afrontar más naturalmente este tipo de obligaciones.
Por qué preocupa el descalce cambiario
El riesgo central aparece cuando una empresa tiene sus ingresos principalmente en pesos pero debe cancelar una deuda en dólares.
Por ejemplo, si una compañía obtiene sus ventas en moneda local y toma un crédito denominado en dólares, una suba del tipo de cambio puede incrementar de manera significativa el costo de cada cuota medido en pesos.
Esto puede afectar su capacidad de pago y, en escenarios extremos, trasladar el problema al sistema financiero a través de un aumento de la morosidad.
La regulación bancaria argentina históricamente prestó especial atención a este riesgo. La normativa del BCRA exige mecanismos destinados a evaluar la capacidad de pago de los deudores y contempla escenarios de variaciones significativas del tipo de cambio para determinadas financiaciones.
Un cambio que forma parte de una estrategia más amplia
La flexibilización no apareció de manera aislada. Desde 2024, el BCRA viene modificando progresivamente distintas restricciones relacionadas con el financiamiento en dólares.
Entre las medidas adoptadas se encuentran la eliminación de determinadas restricciones para grandes empresas exportadoras y la posibilidad de otorgar préstamos en dólares a empresas no exportadoras utilizando determinadas fuentes externas de financiamiento.
El organismo sostiene que el desarrollo del crédito privado es una pieza importante para profundizar la intermediación financiera y aumentar el financiamiento destinado a empresas y familias.
En sus documentos oficiales, el BCRA destacó que el crédito al sector privado había registrado una importante recuperación desde los mínimos alcanzados en 2024.
La discusión que abrió Sandleris
La particularidad de la advertencia de Sandleris está vinculada con su trayectoria. Fue presidente del BCRA entre 2018 y 2019 y posteriormente mantuvo una participación activa en debates sobre política económica.
Por eso, sus cuestionamientos al crecimiento del crédito en dólares agregan una mirada crítica que no proviene exclusivamente de sectores opositores al Gobierno.
El punto central de su planteo es la necesidad de diferenciar entre un crédito en dólares respaldado por ingresos genuinos en esa moneda y otro tomado por una empresa cuya capacidad de repago depende principalmente de ingresos en pesos.
Qué puede pasar ahora
El debate probablemente continúe a medida que aumente la participación del crédito en dólares dentro del sistema financiero.
El Gobierno y el BCRA buscan ampliar las alternativas de financiamiento para el sector privado, mientras que economistas como Sandleris ponen el foco en los riesgos que puede generar un mayor endeudamiento en moneda extranjera cuando los ingresos de los deudores no están dolarizados.
El desafío será encontrar un equilibrio entre ampliar el acceso al crédito y evitar que un cambio brusco en el tipo de cambio genere dificultades de pago para empresas que no cuentan con ingresos suficientes en dólares.
Un debate que vuelve a poner al dólar en el centro
El crecimiento de los préstamos en dólares muestra que la moneda extranjera está recuperando un papel cada vez más importante en el financiamiento empresarial argentino. Sin embargo, la advertencia de Sandleris vuelve a poner sobre la mesa una cuestión clave: no todos los deudores tienen la misma capacidad para asumir obligaciones en dólares. El rumbo que tome el crédito en los próximos meses dependerá de cómo evolucionen las regulaciones, el tipo de cambio, las tasas y la actividad económica, mientras el sistema financiero busca ampliar el financiamiento sin aumentar innecesariamente la exposición al riesgo cambiario.





